sábado, 6 de noviembre de 2010

EL LIBRO DE LOS AMORES RIDICULOS



Capitulo #2: Cambios en mi Vida
Después de un largo viaje, aproximadamente 8 horas más o menos en realidad no me pude percatar de la ruta y los lugares de la ciudad, el sueño me había ganado; No había en esa chatarra algo que me pudiera distraer, de solo verlo manejar me daba mucha flojera.
Cuando abrí los ojos me dispuse a observar lo mas mínimo a mi alrededor, eran  casas a los dos lados de la calle, hacían una formación vertical algunos tenían incorporado como vecinos una que otras bodegas, kiosco y restaurant había de todo un poco para comprar todo lo necesario.
 Cuando de repente mis oídos captaron un alterado ruido no era muy lejos la distancia, se oían gritos que decía: págame, págame o quieres que valla a la policía de inmediato vil ladrón.
No podía ver de dónde provenía ese escándalo, pero se escucho cuando una voz de un chico decía con voz avergonzada, al parecer le estaba aclarando a ese señor que estaba eufórico y por los gritos muy molesto.
 Y luego le dijo con una voz tan sublime tan angelical:
-discúlpeme señor no es mi intención, lo lamento es que se me olvido por accidente la billetera yo trabajo y vivo a unas cuadras de aquí, yo podría ir por su dinero de inmediato para evitar problemas-.
-quiero mi dinero ya o llamare a la policía- dijo muy agresivamente el señor que estaba junto a él, La garganta estaba que le estallaba de lo molesto que se le oía.
-¿Jacob?- jadeo el Sr Peter.
-¡Jacob!- dije con confusión después de escuchar al Sr Peter. Me pregunte en mis adentros, ¿Quién es ese Jacob? Estaba dispuesta a pedirle que me aclarara esa pequeña duda, cuando de repente acelero con rumbo, al lugar de donde provenían los escándalos.
Peter decidió rápidamente parquear el auto en una esquina de la cera, a lo lejos logre ver un chico pero no lograba verlo con claridad, podre lograr verlo a él y a una sombra era el señor reclamándole con atosigamiento y con un teléfono en la mano, preparado para llamar a la policía-
El Sr Peter se bajo rápidamente del carro, sin importarle las llaves que había dejado en la chatarra encendido, tenía la confianza en mí para hacer ese descuido, fácilmente podría escaparme con él y perderme, al fin y al cabo ya era mayor de edad.
Me puse a pensar era muy joven para terminar en la cárcel y si fuera de esa manera, sería algo que valiera la pena estar allí.
Pero no lo hice al instante que él se bajo le pregunte
- ¿me piensas dejar aquí o qué?.
-sal del auto, y ven conmigo- contesto. Tan rápidamente Salí de él y le seguí las pisadas.
 Nos dirigimos muy discretamente hacia el lugar, yo a lo mas atrás que podía para disimular un poco mi presencia, no sabría si funcionaria tal vez, en esta ciudad solo era una desconocida…
 Estábamos cerca del lugar donde provenía la discusión, ahí se encontraba un señor al parecer era el del terrible escándalo en frente de él se encontraba un chico era de suponerse que era el tal ¡Jacob! Todavía no se habían percatado de nuestra presencia.
Nos paramos casi un poco mas atrás entre la línea que los dividía, apenas estuvimos ahí lo primero que hice fue dejar de ver todo a mi alrededor y cambiar mi mirada al rustico suelo, encogerme de hombros, cuando Peter se clavo como estatua parecía muy serio con las piernas entre abiertas, exhalo y inhalo.
-¿Jacob que ha pasado, que escándalo es este?- dijo con voz muy molesta y turbando su dentadura.
-el problema es que, vine a cenar a este lugar ya que tú te habías ido no se a donde, y por accidente deje la billetera, sabes que no soy muy bueno con eso de la cocina ¡ya sabes!- rio entre dientes, yo solamente estaba observando el suelo y pateando de un lado a otro con la punta de mi pie derecho no ruidosamente, una pequeña piedrita que se encontraba en el suelo.
-Humm. Si ya lo sabía no tenias que recordármelo, la primera vez que la pobre tuve que ir al médico.- dijo entre risitas. Hice una pausa y pensé: ¿qué es esto? se supone que estamos aquí por un problema y ahora ¿el problema es de indigestión? ¿Será que toda la gente de aquí vive en el limbo? ¿En qué lugar llegue a parar?
-risita y todo pero el punto aquí es que ese muchacho me debe el menú exprés, por lo tanto seria $58, 90. Y eso sin contar el 10% de la mesera- Gruño el calvito que se encontraba justo en frente de Jacob
-¡por dios Jacob! Tienes el estomago de un dragón, ya que tu billetera se quedo yo pagare y así nos evitamos mas problemas, ¿te parece?
-Discúlpame. Peter, no quiero causarle ningún problema, y por el dinero no se preocupe me hare cargo de ello con mi quincena.
-Eso a mí no me importa, sabes que te considero como un hijo para mí, te vi crecer prácticamente y mi deber es velar por tu bienestar… o tú estomago- rio.
-jajaja, muy chistosito viejo- dijo con ironía.
-Vamos, mi Money no tengo todo el bendito día- dijo con un tono de voz impaciente.
El Sr. Peter metió la mano en el bolsillo derecho de la parte de atrás, donde se encontraba una billetera la saco lentamente parecía estar atascada, la abrió y saco parte del dinero y empezó a contarlos rápidamente, hasta llegar a su cantidad exacta.  Dio unos pasos cortos y se lo entrego en las manos de aquel señor.
-gracias, muy amable de su parte- dijo muy cortante el calvito.
-No hay de que- respondió el Sr. Peter con sarcasmo, al captar la entonación de su voz.
-Bueno aquí no tengo más nada que hacer, tengo que atender a mis clientes. Si  se les ofrece algo aquí está el Exprés a su orden- se dirigió rápidamente a su pequeño restauran. Claro ya obtuvo lo que quería.
-¿En dónde estabas? Te fuiste sin previo aviso, me agarro de sorpresa el ver que te habías ido.
-la verdad yo ni tuve tiempo de nada fue algo sin previo aviso, lo lamento tuve que…
-¿Sera que nos podemos ir?- Dije molesta pateando con brusquedad la piedrita que tanto me entretenía, mientras escuchaba todas esas estupideces. Me quite detrás de las espaldas de Peter hasta quedar a la vista
Cuando de repente alce la mirada lentamente. Me encontré con la mirada de Jacob en mí, me miraba de pies a cabeza pero esta vez era diferente porque él no lo hacía con compasión con lastima como la gente lo solía hacer. Esta vez lo hacía con una dulzura inexplicable en sus ojos color chocolates. De repente me vino un cosquilleo en todo el cuerpo era de dicha de alegría, de saber que en este mundo alguien me miraba como si hubiera bajado del cielo  mismo. Ternura cariño y un poco de todo es lo que llenaba sus pupilas.
-¡Jacob!- exclamo Peter al ver la cara tan pálida e inesperada que se formo  en su rostro  sutil y únicamente hermoso.
-Es que… -Dijo Jacob sin haber terminado de completar aquella frase que salía de sus labios.
Tal vez era admiración o algo mas me sentía diferente mirándolo a los ojos, sentía vida que en este mundo en un espacio muy pequeño había un lugar para mi, solo me perdía en contemplar cada línea de sus labios carnosos y rosados, su pelo era negro totalmente liso. Y esa piel ni muy clara ni muy oscura una combinación perfecta. Solo quería rebosarme en su lecho, en todo aquello que era parte de él.
-¡Ah! Por poco se me olvidaba te presento a Heaven ella es la razón por el cual tuve que partir, pero tan solo fue por muy poco tiempo, queda tiempo de sobra para aclararte las cosas
Cuando Jacob dio unos pasitos hasta llegar a mí, estaba en el acto de hacerlo, me puse nerviosa tal vez hasta roja mis manos se congelaron. Llego hasta a mí y con el pulso muy inquieto y las manos temblorosas
-HOLA. Que tal, mi nombre es Jacob.- Sus palabras se agitaban y su voz era muy temblante. De la misma manera estire la mano un poco para no dejarle la mano estirada
-AH hola- dije con voz un poco tímida, me sentía un poco fuera de sí al sentir el roce de su mano y estrecharla junto a la mía, eran ondas que se producía por todo mi cuerpo todo el calor me invadió por completo. Hasta al punto de no separarme de ella.
Pero tome un poco de valor y logre zafarme, de esas manos que eran un toque celestial para las mías era algo magnético querer estar junto al sentirlo, acariciarlo era algo mágico una experiencia nueva jamás conocida
-bueno chicos es hora de irnos, ya es muy tarde y estar sentado manejando por horas no es algo muy cómodo que digamos-. Dijo Peter interrumpiendo mis pensamientos.
¿Nos vamos chicos? como son las cosas en realidad ¿será que  Jacob vive con Peter?  Quizás, eran muchas preguntas y ningunas respuestas, esa inquietud de saber cómo era me llevaba a la impaciencia, al pecado de mí delirio.
-Bueno ya serian muchos favores ¿no crees viejo? -. Dijo Jacob con una resplandeciente sonrisa en sus labios
-¡VIEJO! - bufo el Sr. Peter -Todavía no me he acostumbrado a ese apodo. He, bueno ya es hora de irse ya es muy tarde
Nos dirigimos hacia la chatarra… digo hacia el auto, yo por supuesto me espere hasta que Jacob y Peter tomaran la iniciativa del frente, y yo por la parte de atrás, era de esas personas de pocas palabras no muy amigable.
Llegamos hacia el auto, Peter no pensó y se monto inmediatamente se le notaba el cansancio, bueno yo no estaba tan cansada; me había  dormido un tiempo en el auto
Yo me quede un segundo pensando de qué lado prefería sentarse  Jacob. Pero solo no lo tuve que pensar cuando estaba en ello, escuche un siseo quedito de llamada era Jacob me lanzo una mirada de aviso y me abrió la puerta para que yo entrara, tal vez no fui tan gentil el decir un simple “Gracias” fue suficiente al responderle con la mirada.
Estábamos listos para ir a donde iba hacer mi hogar, donde empezaba un comienzo de muchas posibilidades. Los tres en el auto nos encontrábamos totalmente silenciosos sin nada que decir, solo sumergidos en nuestros pensamientos, pensaba una que cuantas cosas ¿Qué iba hacer? ¿Qué era esa atracción que sentía por Jacob? Que frustración la mía. Peter en pensamientos solo se imaginaba una cama y una almohada al parecer, Jacob me era tan difícil entenderlo.
Estaba mirando por la ventana. El problema es que no veía mucho estaba empezando a llover, cada gota de lluvia era un pequeño pedacito de lo que antes vivía ya que era muy frecuente la lluvia en el orfanato, el clima seguía siendo el mismo.
Estaba empezando a sentir que alguien me observaba no con discreción, era de suponerse que ese observante tenía como nombre “Jacob”. Un pequeño instinto me decía que volteara, pero no quería mirarlo y perderme en sus bellos ojos. Sentir que vuelo en el aire, temía que todo se enredara, las ganas de abrasarlo fuertemente no sé porque razón pero algo de  él me fascinaba, me encantaba y no podía dejar de pensar en ello.
No le hice caso a mi instinto. Y seguí viendo como caían las gotas de lluvia, repose mi cabeza en la ventana, mi ojos se sentían pesados sin ninguna fuerza de seguir abiertos, al parecer las horas que dormí en el auto no fueron suficientes.
Sentí un pequeño freno, el cual hizo que me despertara, le agradezco a ese freno por despertarme, antes de que lo haya hecho uno de los dos, abrí los ojos rápidamente me pase la mano delicadamente por el borde de mis ojos, para percatarme de que no haya ningún sucio en ellos.
Mientras que Jacob seguía con su inquietante observación ¿me observaría todo el tiempo que dormí? No le importaba el disimular para nada que yo le atraía, solo un bebe no se daría cuenta.
Peter arrincono el carro en una cera que se encontraba despegada, no había ningún tipo de carro, ya habíamos llegado a nuestro destino.
-al fin llegamos muchachos-. Dijo Peter con cansancio y dando un suspiro de alivio.
Nos bajamos al mismo tiempo, yo esperando que actuaran o algo no sabía dónde iba a vivir, estaba en otro planeta...
-Vamos-. Dijo Peter casi sin voz
Jacob me lanzo una mirada de suspicacia, observaba cada casa que se encontraba en ese lugar, le seguí los pasos a Peter y Jacob evitando no perderme ya que estábamos pasando por un callejón, era de noche y no se podía ver nada.
-ya estamos a punto de llegar-. Dijo Peter
No dirija ninguna palabra a lo que dijo, de repente habían muchas luces de colores guindadas en un cable de poste en poste, por las ceras de la calle que se encontraban. Vi un negocio adornados en forma china, al lado de ello se hospedaba una casa no muy grande pero si muy acogedora para tres o mas personas.
Tenía la sospecha de que podía ser esa, se dirigieron hacia ella y al parecer tenía razón; esa era la casa…
Llegamos a la puerta, Peter saco un manojo de llaves que se confundían para adivinar la llave exacta que habría aquella puerta. Probaba llave  por llave, nos empezábamos a impacientar, fruto de la impaciencia empecé a golpear con la punta de mi pie el piso, muy agitantemente…
Jacob capto mi desesperación y lanzo un suspiro, mientras que Peter seguía intentado abrir la famosa puerta.
-¡Viejo! Deja que lo haga yo, no tenemos toda la noche, ¿No crees?
-Okey está bien, tú ganas- Dijo Peter vencido
Le extendió la mano y al fin de cuentas se la dio, Jacob empezó a probar una el cual no era, probo la segunda menos era, ya estaba resignada a dormir en la calle esta noche.
-La tercera es la vencida- le dijo a Peter, muy seguro de si mismo.
-Perfecto-. Di un soplo ligero a duras penas, cuando escuche giros involucrados para abrir la puerta.  Dio un último giro, abrió y se escucho un chillido metálico, la puerta no se encontraba en muy buenas condiciones.
-Viste viejo, te lo dije- dijo con una sonrisa en su rostro. Era como ver la primavera,  ver salir el resplandeciente sol de la mañana, al parecer también quiso dirigirse a mí, solo que yo trataba lo mas que podía al no acercármele mucho, quería alejar el descontrol y el interés hacia él.
 -¡Bueno! Ya entremos hay que descansar, este día fue muy agotador.
Jacob abrió un poco más la puerta, el primero que entro fue Peter, se encontraba muy cansado y la barriga era un motivo de más, me dirigí a entrar a conocer la dichosa casa en el cual viviría. Entre a la sala principal y vi con ojos como platos la escena que se reflejaba ante mi…

2 comentarios:

Yess Evenson Masen dijo...

wowowow!!!; magnifico.. espero un nuevo capi pronto!!, sigue asi Caye tienes mucho talento!!
Besos

Heaven Masen dijo...

Graciias!!! yess por ser mi fiel seguidora. acepto criticas positivas, por ke no hay nada mejor ke eso, saber que si estoy haciendo algo malo corregirlo y tratar de hacerlo mejor
besoos..
se te kiere